lunes, 29 de octubre de 2012

Da Igual Galicia que País Vasco. ¡TODO ESTÁ PODRIDO!




Les voy a decir una cosa: el resultado de las elecciones vascas y gallegas, en el fondo y salvo por la cuestión soberanista en el primero de los comicios, dan igual. El panorama político en España es desolador. Y basta conversar dos minutos con cualquiera que tenga conocimiento interno del mismo para salir espantado. No hay, desafortunadamente, administración que se salve.
En los últimos días he podido conocer de primera mano parte de la realidad de Castilla y León, que es de las pocas que aún no ha acudido al Fondo de Liquidez Autonómica para solicitar ayuda. Pues bien, pese a ser de momento un oasis en medio del desierto de la financiación, las historias que cuentan los que han estado próximos a algunos miembros de sus sucesivos gobiernos son para salir corriendo y no parar.
Ahora que la precipitación presupuestaria obliga a extremar las medidas de control y flota latente la denuncia de todos aquellos funcionarios que piensan que con su silencio tienen mucho más que perder que ganar, al contrario de lo que ocurría antes, la mierda amenaza con aflorar a la superficie a toneladas y terminar de mostrar un estado de corrupción, en la doble acepción del término 'estado', en el que hasta el más tonto ha tratado de utilizar los recovecos del sistema para lucrarse de forma directa o indirecta.
Desde los más relevantes, como ese apellido ilustre del PP, familia de rancio abolengo en el partido, cuyas facturas de teléfono, almuerzos diarios y hasta flores eran la comidilla en la Junta, hasta esa Consejera que no dudaba en hacer pasar como gasto de representación el iPad, los bolsos o los regalos para sus hijos y que, lejos de ser relegada tras las últimas elecciones, ha salido reforzada en el gobierno regional para estupefacción de quienes internamente la venían denunciando.
Eso por no hablar del derroche que supone un modo ruinoso de administrar unos recursos por definición escasos ya que pertenecen a todos los ciudadanos.  Disparar con pólvora del rey lo hace cualquiera. Venga muebles, venga material informático que luego ni se abre, venga coches, chóferes y lo que se tercie. El despilfarro como norma en la creencia de que el servicio público es cosa del vivo al bollo y el muerto al hoyo, comamos y bebamos que no sabemos lo que nos va a durar este chollo.
No es de extrañar, desde ese punto de vista, el desapego de los ciudadanos hacia la política como vehículo representativo del sentir popular, dada la falta de democracia interna en los propios partidos, la carencia de listas abiertas y la falta de circunscripciones que vinculen desde el conocimiento directo a gobernantes y gobernados; hacia unas políticas trufadas de un tacticismo que generan inseguridad jurídica y van a remolque de los acontecimientos, ¿cuántos Reales Decretos ha habido desde que la prima de riesgo se ha relajado?; y hacia unos políticos que han hecho de la profesión su único modo de vida, porque no sabrían ganársela de otro modo: les falta voluntad y, sobre todo, conocimiento para ello.
Aún así, nos aferramos con cada elección al espejismo democrático en la ingenua creencia de que nuestra capacidad de decisión es el mejor de los sistemas posible, sabiendo como sabemos que hace tiempo que no es así. Tal y como está concebido en la actualidad, su carácter fraudulento es flagrante: los programas electorales son papel mojado y las promesas de las campañas se hacen para incumplirlas. Nos da igual, allá que vamos felices a la periódica excursión al colegio de turno, a depositar nuestra papeleta. Que buenos son los Padres Escolapios...
Una reforma constitucional no solo es posible sino que se ha convertido en imprescindible. Y es ahora, antes de que el desapego fragmente el arco parlamentario, cuando los dos partidos que representan a una mayoría suficiente de los españoles deben abordarla con determinación, entre otras cosas, para renunciar a sus privilegios actuales y, a partir de ahí, sacar la Transición del callejón sin salida en que ellos mismos la han metido mientras la gran mayoría de la población miraba hacia otro lado. Días de vino con sabor a ladrillo y rosas impregnadas de ilusión de riqueza.
PP y PSOE tienen muy poco que perder y mucho que ganar. Más les vale darse cuenta y ofrecer de una vez por todas altura de miras antes de que, por acción y omisión, caigan víctimas de su propia insignificancia. Que caerán.
Buena semana a todos.   

( Fuente:S. McCoy )

sábado, 13 de octubre de 2012

Premio Nobel de la Paz a la Unión Europea



Para los que nos sentimos profundamente europeos, a pesar de la críticas que hayamos podido hacer a ciertas derivas de la Unión Europea, la concesión del Premio Nobel de la Paz a dicha institución supranacional debe ser un motivo de profundo orgullo. Este premio nos corresponde también un poco a todos los ciudadanos europeos, aunque reconozco que a unos más que a otros. Entre los primeros cuento a los padres y países fundadores

¿Por qué ha recibido este premio la UE? Cito textualmente las últimas líneas de la declaración:"El comité quiere dirigir su mirada a lo que considera el principal logro de la UE: su lucha exitosa por la paz y la reconciliación, así como por la democracia y los derechos humanos". "El trabajo de la Unión Europea representa la hermandad entre las naciones y responde a una forma de Congreso de la Paz".

Conviene tener muy presente estos términos, que por cierto responden casi literalmente a los artículos 49 y 2 del Tratado de la Unión Europea. Conviene no hablar con tanta frivolidad del ingreso como miembro en la UE, como si se tratase del ingreso en un club de futbol. Dudo de que España en su totalidad cumpla actualmente con estos requisitos de democracia y de respecto a los derechos humanos, y de lo qué sí estoy seguro es de que algunas regiones no entrarían, precisamente porque no se dan estos requisitos. Recordemos que varios países han tenido que cambiar su legislación antes de poder solicitar el ingreso. Por analogía con los bancos, convendría someter a algunas regiones de España, entre ellas a Cataluña, al test de democracia. 

Ciudadanos Libres Unidos -CILUS- es un partido que ve en una mayor integraciñon de la Unión Europea la única solución a la crisis actual

sábado, 6 de octubre de 2012

Spain, very, very brave





                                                                  Por Luis Navajas.

Desde luego que hay que tener tripas sin estrenar para decir que las decisiones tomadas por el gobierno español, son “muy, muy valientes”, o que “el tijeretazo es un paso importante”, o que son “impresionantes”, por citar algunas; como han dicho la Sra. Lagardela Comisión Europea y Alemania, respectivamente.

Está claro, hay que reducir el déficit y hay que deslomarse para buscar fórmulas que creen empleo. No digo trabajar para ello. Digo deslomarse. Que es lo que hicieron la mayoría de nuestros abuelos y padres para dejarnos una mejor calidad de vida.

Por supuesto que tengo mi teoría (y certeza), de por qué nos encontramos en la situación que estamos, pero su relato sería objeto de otro análisis. Me quiero referir a esas frasecitas que, a modo de lluvia calaera, nos van llegando desde otras personas que -mejor para ellas-, no tienen el mínimo problema económico para llegar a fin de mes, a fin de año, y, en algunos casos, hasta el fin de sus días.

Qué saben los piones europeos sobre tener que hacer cuentas, día a día,  no ya para llegar a fin de mes, sino que para cuando llegue ese día fatídico, se haya podido esquivar el corte de luz, de teléfono, o la carta del desahucio. Qué sabrán ellos cuando sólo conocen sus sueldos impresionantes. Y, sin pudor alguno, me salen con esas lindezas sobre lo bien que lo estamos haciendo y lo valientes que son sus amigos y colegas de sueldo españoles. Pues no, mire usted; no.

Ser valientes hubiese significado: No haber mirado para Lebrija cuando la burbuja inmobiliaria se inflaba, haber controlado el sistema de concesión de créditos que nuestros bancos y cajas de ahorro pusieron en práctica, no haber reelegido a aquellos gobernantes que nos estaban endeudando hasta los ojos, poner en práctica un plan antifraude serio y efectivo, no permitir que la banca se reparta una pasta entre sus dirigentes… Y, por supuesto, haber metido en el talego a todo aquel que haya sido condenado por beneficiarse del dinero público, previa exigencia de devolución, al pueblo, de la pasta despistada hacia sus bolsillos.

Así que, esto de decisiones valientes ahora; nada de nada. No hay que ser nada valiente para dejar a los abuelos, funcionarios, amas de casa, discapacitados, niños, jóvenes, padres de familia, etc., sin unos recursos que les pertenecen. Para hacer eso lo que hace falta es ser  mezquino e inútil. Claro que la mezquindad y la inutilidad, en este caso, tienen carácter retroactivo. Lo que hay que hacer ahora, también hubo que hacerlo en el pasado. Que cada palo aguante su vela.

¿Dónde estaban estos europeos acuñadores de frases vacías hace unos años? Por qué no dijeron que había que ser valientes y acometer tal o cual reforma. Sencillamente porque no tenían ni puta idea de lo que se nos venía encima. Ni ellos, ni los nuestros.

¿Quieren hablar de valentía? Pues les presento a la familia Pérez, que, con la pensión de su abuelo, malviven en una vivienda social de 50 metros porque el paro y el banco les han quitado su casa. Y como ellos, miles y miles de familias que en este país de mierda se tienen que tragar las lágrimas que les produce la situación que les ha tocado vivir.

¿Spain, very, very brave? Y una mierda. El día que seamos valientes aquí se forma la de dios.